domingo, 12 de enero de 2014

El mundo a través de mi ventana



La que viene del mar
Ella se merece mucho más: es obvio. Mira sus labios, sus manos delicadas, su mirada oceánica. Es de esas mujeres que se merecen el mundo, tu arte y tu dinero, la mirada y la prosa. Jamás te trató mal ni dudó de ti. Siempre te abrazó cuando estuviste triste, te prestó dinero cuando no traías, te acompañó a las comidas que no querías ir. Le cae bien a tus amigos, a tus papás, hasta a tus malditos vecinos. Sabes que es la mujer correcta, la mujer con la que uno se casa. Pero no estás tranquilo porque, en el fondo, sabes que se merece mucho más que tú.

    ¿Por qué no puedes ser un hombre normal y estar con el amor de tu vida? ¿Qué tiene de difícil dejarse querer por una mujer tan especial? Oh, ya veo. Sabes que no vales nada. (Yo lo sabía, todos lo sabíamos, pero no sabía que tú lo sabías.) Es evidente que, desde la primera vez que te abandonaste en su abrazo, sentiste esa pequeña molestia en el pecho. Ella sabe todo tu pasado, se acuerda de tus exnovias bonitas (y de las feas también), del día que te conoció, de su primer beso. Sabe mejor que nadie lo que te gusta y lo que te molesta. (Cuando tenemos que comprarte un pinche regalo, ¡le hablamos a ella!) En cambio tú, sabandija, no te acuerdas ni de su cumpleaños. Comparaste tu pasado lleno de cerveza y besos fáciles con el de ella y no pudiste soportar la carga. ¿No es eso? Qué raro. Estábamos seguros de que era tu pasado. Entonces, ¿qué es?

    Hay otra mujer. Claro, debí pensarlo antes. Estabas muy contento, todo iba tan bien hasta que te aburriste un poco. Llegó alguien con un sabor nuevo y no te pudiste resistir (resbaloso). Jugaste a estar confundido un par de semanas. Escuchaste “Dos mujeres un camino” de Bronco esperando alguna respuesta de Lupe Esparza. No llegó nunca. Lo pensaste con tres copas de vino encima y te decidiste por la más guapa. ¿No? ¿Cómo de que no? Me rindo. Voy a llamar a mi abuela. Si ella no sabe qué diablos te pasa, nadie sabe.




Amigo, te tenemos una mala noticia. Esa mujer no es normal; viene del mar. Era obvio, no sé por qué no nos dimos cuenta antes. Mira cómo fluye, como si flotara de la sala a la cocina. (Jamás conocí mujer más ligera.) Ella caminó desde el fondo del mar para aparecerse aquí; arrastró sus pies por la arena despacio, sin mirar atrás. Las olas lloran su partida y la espuma se rompe en su memoria. Por eso se te escurre entre los dedos, por eso te pierdes en su inmensidad y te asusta la profundidad.

    Te explico. La mujer que viene del mar se ama, se imprime en el alma, pero nadie la tiene. Nadie la complementa porque nada le falta. No le faltas tú, ni tus lágrimas, ni tus historias. Se ama y nunca se olvida. Lo siento mucho, pero eso hubieras pensado antes de enamorarte de una mujer que viene del mar. Yo lo sé, la amaste como a nadie. He visto tus cuadernos, te he encontrado dormido junto al piano. Te vi desgarrarte el alma tratando de cambiar, de ser mejor para ella. Te encontré buscando flores, hasta te caché peinándote. Está bien, hiciste lo que pudiste. No se puede todo en esta vida, y una mujer del mar no se puede quedar con cualquiera (menos alguien como tú). Nadie te va a querer como ella te quiso, nadie te va a hacer sentir lo mismo: vas a tener que vivir con eso.

    Amigo, no te desbarates. Eres un hombre común y corriente, con talentos y defectos inalienables. Otra mujer llegará a tu vida y tal vez te haga feliz. Pero ella, la que viene del mar, se merece mucho más que tú (y lo va a encontrar). Te arrepentirás toda tu vida de esta decisión. Todo tu cuerpo te grita que no la dejes y cada parte de su piel ruega por una caricia tangente, lo sé. Ya no te hagas ilusiones, te lo digo como amigo. Déjala ir. Deja que se vaya con la marea, que siga la corriente que la lleva. Te va a doler, pero es lo único que puedes hacer.

    Amigo mío, sonríe. Sonríe de haberla conocido, de haber sentido la inmensidad de los océanos. Suelta su mano, pero no los recuerdos. No a todos nos toca la suerte de besar el mar. Ella te va a perdonar. Esas mujeres siempre perdonan ––fluyen–– sin mirar atrás. Recuérdala siempre como la que vino del mar, la que te enseñó lo que realmente eres. Tal vez hoy no sepas lo que quieres, pero estoy seguro de que, gracias a ella, sabes perfectamente de lo que huyes.

miércoles, 25 de septiembre de 2013

Cántaro de lo nuevo


Dejo la superficie.
Las palabras no tienen ningún valor. 

Dejo la superficie. Corrompida. Infausta. Ahora ajena.
Muerdo un pedazo de mí, casi con ánimos de recordar que alguna vez fui la gota-inercia que ya no soy. 

No hay a donde ir porque no hay en donde quedarse. 
Me silencio a gritos.

Dejo la superficie y me deslizo en la profundidad cómo una pluma flotando en el aire. 
Ya no hay vacío.
Ya no hay lenguaje. Ya no hay "mi yo".

Dejo la superficie. 
Y no hay verdad porque no hay mentira.
Ya no hay cazador porque nos devora el hambre.
El hambre de vivir. El hambre de celebrar otra vez. El hambre de no ser iluminado ni iluminador.

El espejo está nublado. Las coordenadas torcidas. La hoja en blanco. El fuego mojado. 
Dejo la superficie y todo es sonora profundidad, cantos polífonos, colores de dulce sabor.

Olas de humo se llevaron mi nombre. Y ahora quien responde es otro rigor.
Fui la anémica proyección de mis padres. 
Fui la angustiante imagen de los demás.
Fui yo mismo. Fui un cuarto mes. Fui un mancebo. 

Y ahora soy sin serlo. 
Ahora soy si verlo.
Ahora soy.

Dejo la superficie.
La existencia espera mucho más que suspiros tartamudos.
Inhalo. Exalo. Otra muerte que borré. Estoy llorando sin llorar... all is full of love. 

sábado, 25 de mayo de 2013

PENSANDO EN TI

ME ENCUENTRO RECOSTADO,
Y VIENE A MI MENTE TU NOMBRE,
ME ENCUENTRO TRISTE,
Y VIENE A MI UN BELLO INSTANTE.

COMO PODRÍA DEJAR DE PENSARTE,
COMO DEJARÍA DE LLORAR POR TI,
SI TU AUSENCIA HA HECHO DE MI,
UN HOMBRE QUE LE CUESTA VIVIR.

EL AMOR ESTA EN MI,
EL AMOR TE LO QUIERO DAR A TI,
Y ME PREGUNTO POR QUE NO ME ACEPTAS A MI,
Y ME PREGUNTO POR QUE NO PUEDO DEJAR DE PENSAR EN TI.

ES ACASO AMOR,
ESTE SENTIMIENTO QUE ME HACE AÑORAR TE,
QUE ME HACE EXTRAÑARTE,
QUE ME HACE SUSPIRAR EN ESAS NOCHES DE SOLEDAD Y FRÍO,
QUE HACEN MI CUERPO FRÁGIL Y VULNERABLE.

PUES SI ES ASÍ TE JURO VIDA MÍA,
QUE NO PUEDO DEJAR DE PENSAR EN TI,
POR QUE SIENTO QUE ERES MI AMOR,
Y LA DUEÑA DE MI FELICIDAD,
EL AMOR DE MI VIDA QUE ME HACE SOÑAR...

martes, 16 de abril de 2013

Ni reflexión

La mayoría de las personas, aman a los demás en cuanto que estos, en su comportamiento y acciones, sean funcionales o contribuyan a la felicidad de quien los está amando. Es decir que, raras veces encontramos a personas que amen a otras personas tal cual se muestran, en el completo dominio de su libertad, incluso cuando esta libertad, la propia, perjudica a la libertad de la persona amada.

Mi propio BAFICI


Hace algunos años dejé de ir al BAFICI. Menos por falta de ganas que por el hecho de quedarme sin entradas para las poquísimas cosas buenas que se proyectan. Me culpo; siempre olvido sacar con anticipación, y parece que, el que se olvida, se jode. En los últimos años hay un "boom" por asistir a este festival, como si la acción misma de asistir fuese un crédito necesario para formar parte de las conversaciones que lo sucedan: "La verdad es que no vi nada bueno, pura mierda, pero eso sí, yo fui al BAFICI". En fin, dejando la mera crítica de lado, y diciendo al pasar que los dos primeros BAFICI sí valieron la pena, me dispongo en abordar mi post. 
    Dejo una pequeña lista, a modo de recomendación, de las películas que estuve viendo durante esta semana en donde las salas se colmaron en el marco de un festival de cine independiente "para toda la familia".

Mi propio BAFICI:

- "Submarino" de Thomas Vinterberg 
- "Dekalog" de Kieslowski 
- "Las armonías de Werckmeister" de Bela Tarr
- "Mifune" de Soren Kragh-Jacobsen

y, que de independiente no tiene nada:

- "North by northwest" de Hitchcock 

lunes, 1 de abril de 2013

TE CUENTO QUE...

los lunes.
la música fuerte.
los domingos.
los días nublados.
el otoño.
el calor.
la rutina.
mucho trabajo.
la página en blanco.
el agua fría.
un corte de luz.
el fin de...
las flores.
los martes.
las fotos viejas.
un libro sin terminar.
un llamado telefónico.
un viaje.
un programa repetido.
una película mala.
una noche sin dormir.
un proyecto rechazado.
el futuro.
las promesas.
los cambios.
un año mas.
una cena cara.
el olor a perro.
una noche larga.
la mañana.
las tazas sobre el mantel.
un día en cama.
la última medialuna.
una mancha de tinta.
los viernes.
una siesta salvaje.
el verano.
algo que olvidé.
algo que recordé.
un problema nuevo.
primer día de trabajo.
un perfume fuerte.
los limones.
una mancha de tinta.
demasiado sol.
una herida vieja.
el diario de ayer.
una foto movida.
una idea irresponsable.



sábado, 16 de marzo de 2013

El chico luna





El chico luna,  no tenia amigos

y amigas ninguna.

Pues solo salia de noche,

y sin que sirva de reproche,

 un lado oscuro tenia,


que nadie comprendía.